Hoy los diamantes son símbolo de riqueza y elegancia, pero en un futuro puede que sean solo una piedra común y corriente que cualquiera puede tener. A 160 km bajo de superficie de la Tierra se acumulan 10.000 billones de toneladas de diamantes.

Atendiendo al informe realizado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), el diamante ya no volverá a ser percibido como un mineral exótico sino como uno que se encuentra en «una escala geológica, relativamente común» tal como asegura Ulrich Faul, uno de los autores del estudio.
Según los investigadores, existe una reserva subterránea de diamantes dispersa entre gigantescas formaciones rocosas llamadas cratones.

Estrella Rosada es el diamante mas caro del mundo. Esta pieza fue vendida por 71 millones de dólares.

Estos cratones son una especie de montañas invertidas que se encuentran en el interior de la mayoría de las placas tectónicas continentales, y que pueden extenderse hasta más de 300 kilómetros desde la corteza terrestre hasta el manto.
«En cada cratón se estima que hay unas 1.000 billones de toneladas de diamantes», explica Ulrich Faul. El investigador hace el siguiente cálculo sobre el volumen de esta piedra preciosa que se haya bajo la superficie del planeta.
«En la Tierra hay diez provincias geológicas reconocidas como cratones, así que la cantidad total de diamantes acumulados en los cratones de la Tierra es de 10.000 billones de toneladas». No obstante, los responsable del informe aún no han visto los diamantes, pero sí los «escucharon». Este hecho se debe a las ondas sonoras que se producen durante un sismo o la erupción de un volcán. Estas viajan a distintas velocidades, según la composición y la temperatura de las rocas que atraviesan. Así, al escuchar las ondas sonoras, los geólogos pueden deducir qué tipo de material han atravesado.
Utilizando ese método, los investigadores se dieron cuenta que cuando las ondas sonoras atravesaban los cratones viajaban mucho más rápido de lo que ellos esperaban. Con esa información crearon varias rocas en el laboratorio, formadas por la combinación de distintos minerales y observaron en cuál de ellas la velocidad de la onda coincidía con las ondas que habían detectado. Así es cómo descubrieron esta increíble reserva de diamantes.